martes, 2 de marzo de 2021

ENTREVISTAMOS A LA ESCRITORA CECILIA DOMÍNGUEZ

 

Cecilia Domínguez Luis nace en La Orotava (Tenerife) el 17 de octubre de 1948. Es Licenciada en Filología Hispánica y ha ejercido de profesora de Lengua castellana y Literatura en varios institutos de la isla. Ha publicado poemas, artículos y cuentos en periódicos y revistas de las Islas y de la Península.

Algunos títulos de sus libros   son:

Vísperas de ausencias (1989), Otoño de los dáctiles velos (1991), Fábulas y otros desconciertos(1992), Futuro imperfecto (1994), Así en la tierra (2000), Doce lunas de eros (2002), Octubre (2003), Azogue (2005), Para cruzar los puentes (2006), El libro de la duda ( 2007), Bestiario (2008), La ciudad y el deseo (2009), Cuaderno del orate (2014), Los niños de la lata de tomate (2012),  Mientras maduran las naranjas (2009) o La luna en el agua (2010).

Esta escritora ha mantenido una activa vida cultural y ha obtenido diversos premios y reconocimientos. Ha pertenecido a varias redacciones de revistas literarias y fue elegida presidenta del Ateneo de La Laguna en 1999. Es miembro de número de la Academia Canaria de la Lengua; fue nombrada, en el año 2013, miembro del Instituto de Estudios Canarios. En 2015 se le concede el Premio Canarias de Literatura.

-       ¿A qué edad empezó a escribir? ¿Cuándo supo que quería ser escritora?

Empecé a escribir a los seis años, modificando los cuentos que me contaba mi abuela y que no me gustaban y algunas fábulas en verso. Desde ese momento me di cuenta de que con las palabras se podía cambiar la realidad o inventar una nueva, y me propuse hacerlo.

 

-       ¿Tiene alguna historia guardada que no se ha atrevido a publicar?


Tengo, sobre todo, libros de poemas que no publiqué en su momento y que ya, pienso que no vale la pena publicar. En cuanto a lo de atreverme, cada vez que escribo algo que no me gusta ( y es frecuente), lo rompo para evitar posibles “tentaciones”.

 

-       Ha sido también profesora de Lengua castellana y Literatura.   ¿Dónde ha impartido clases?


 En varios institutos: César Manrique, IES Guía de Isora, IES La Laguna, IES El Chapatal y en el IES Barranco Las Lajas

 

-       ¿Le gusta más su faceta de profesora o de escritora?


Las dos me gustan y, además creo que, en cierta manera se complementan. Ahora que, si tuviera que elegir, pienso que mi primera vocación fue la de escritora

 

 

-       ¿El hecho de escribir literatura juvenil tiene que ver con ser profesora?


No creo en la literatura juvenil. El hecho de que una novela o un cuento esté protagonizado por jóvenes, no significa que se haya escrito sólo para ellos y que un adulto no la pueda leer. Y al revés, un joven, si le gusta leer, puede enfrentarse con cualquier novela de las llamadas para adultos. El sello “literatura juvenil” lo pone la sociedad y las editoriales. Cuando Alejandro Dumas escribió Los tres mosqueteros o Julio Verne Viaje al centro de la tierra, en ningún momento estaba pensando en un público juvenil. Sin embargo, la sociedad considera estas obras propias para jóvenes.  ¿Por qué? Otra cosa es la literatura infantil que requiere unos requisitos de lenguaje y estructuras diferentes y adaptables a esas edades. ¿Es que un joven no puede leerse, Mararía, por ejemplo? Si le obligan a leer el Quijote, ¿no es una contradicción? ¿Es El principito un libro infantil? y ¿Alicia en el país de la Maravillas?  Ahí les dejo eso.

 

-       De todos los premios que le han otorgado, ¿cuál es el que le ha hecho más ilusión?


      Pues el primero, el Premio de Poesía Pedro García Cabrera en el año 1981. No sólo por el premio en sí, sino porque llevaba el nombre de un enorme poeta y ser humano a quien tuve el privilegio de conocer y ser su amiga.

 

 

-       Como profesora, ¿cómo motivaría a su alumnado para que lea en una sociedad imbuida por las redes sociales y la tecnología?

Lo que no haría, de ninguna manera, es obligarlo. Primero lo llevaría a una biblioteca (la escolar en este caso) y les diría que eligieran el libro que les resultara atractivo. Sé que muchos dirían que no encuentran ninguno. Entonces les preguntaría por las historias que les gustan ver en la televisión. Seguro que a todos nos gusta alguna serie, alguna película...Pues todas esas historias las pueden encontrar en un libro (acción, amor, aventuras...) Claro que exige un esfuerzo, sobre todo de la imaginación, algo que no exigen los medios, que se lo dan todo hecho. Y aquí llegamos a lo importante. Necesitamos soñar, imaginar crear en nuestra mente historias, paisajes, personajes, (altos, bajos, gordos, rubios., buenos, malos...), algo de lo que nos priva la “pantallita”, que nos lo da todo hecho (¿No les aburre un poco?) Y además hay algo muy, pero que muy importante que ya lo dijo Quino en boca de la famosa Mafalda: “Vivir sin leer es peligroso. Te obliga a creer en lo que te digan”. Saquen sus propias conclusiones.


-       Este curso en 1º ESO hemos leído La luna en el agua, ¿qué otro título nos recomendaría?

       Si se refieren a libros míos, les recomendaría Mientras maduran las naranjas o/y La muchacha del ajenjo.

 

-       ¿Tiene algún otro libro o varios en mente?


   Más que libros tengo algunas ideas que pueden convertirse en libros. Vamos a ver...

 

-       ¿Qué consejo le daría a un futuro escritor o escritora?


      Primero que lea mucho. Luego que no pierda su curiosidad y su capacidad de asombro. Que cultive la fabulación, es decir, que, de cualquier cosa, por pequeña que le parezca, pueda inventarse una historia. Que corrija, rompa, y vuelva a escribir y corregir, una y otra vez. Que, una vez escrito el texto se lo dé a alguien en quien confíe, en el sentido que le va a decir, con sinceridad, lo que le parece.

Con respecto a La luna en el agua

 

-       ¿Se inspiró en alguien conocido para los personajes de Raúl y Mónica?


 Para el personaje de Raúl me inspiré en la historia de un alumno- no es totalmemte igual, pero se acerca mucho- El personaje de Mónica me lo inventé, aunque, físicamente tiene mucho que ver con el aspecto de una alumna que vestía siempre de negro.

 

-       Y los lugares, el instituto, la casa de la abuela o la granja escuela, ¿fueron inventados o inspirados en ambientes conocidos?


     Los lugares son una mezcla de invención y de lugares conocidos (institutos e islas)

 

-       ¿La historia de los dos adolescentes terminará aquí o tiene pensado algo más? (una segunda parte). Nuestra clase se quedó con ganas de que continuase.


     La historia tiene un final abierto, como todas las historias. ¿Conocen alguna de final cerrado? Aparte de Romeo y Julieta y alguna que otra más en las que los protagonistas mueren ( y tampoco, porque los demás personajes pueden continuar otra historia), los finales siempre son abiertos. El que una película, por ejemplo, acabe con los protagonistas besándose o casándose, por hablar de historias románticas, no significa que el final sea cerrado. A los protagonistas le pueden seguir sucediendo cosas, y ahí entra el lector o el que ve la película: A IMAGINAR.

Por mi parte no pienso escribir una segunda parte de la novela así que, cada una o uno, puede imaginar cómo sigue la historia. Creo que eso es más interesante.

 

-       ¿Cuánto le llevó escribir este libro?


Este libro, concretamente, me llevo como un año. Es el que más rápido he escrito. Algunos he tardado más de tres años, pues cada libro requiere una investigación del tiempo y el espacio en el que quieres situar la historia y eso lleva bastante tiempo, aunque, para mí, es apasionante.


-        ¿ Cómo está viviendo esta pandemia? ¿Le ha perjudicado mucho?


Al principio la llevé fatal. No podía concentrarme en leer; solo lo conseguía con relatos y la mayoría de lo que escribía está en la basura. Luego, poco a poco, me fui serenando (qué remedio), y ahora lo llevo más o menos bien, esperando a que me toque la vacuna.


-        ¿Cree que el mundo será mejor socialmente después de esta situación que está atravesando?

       Eso pensaba yo al principio, que el confinamiento nos iba a hacer reflexionar y a hacernos mejores personas, pero no ha sido así. Al contrario, ha salido lo peor de nosotros: la insolidaridad, la xenofobia, la violencia... Claro que, por otro lado mucha gente ha demostrado lo contrario y lucha por seguir mejorando el mundo, y hacernos pensar que con esta negatividad no llegamos a ninguna parte. Espero que, algún día aprendamos.

 

Muchas gracias.

Daniela Gutiérrez y Aitana Expósito, alumnas de 1º ESO del IES San Benito




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