viernes, 9 de febrero de 2024

ENTREVISTAMOS A LA PROFESORA NIEVES RODRÍGUEZ AMADOR


 

           Entrevistamos a nuestra querida profesora de Inglés, Nieves.

-    ¿Cómo recuerdas tu paso como alumna por el sistema educativo?

-       Como alumna, no estaba pendiente del sistema educativo de ese momento. Sólo tenía un objetivo, mientras pasaba por las diferentes etapas de ese sistema, y era adquirir suficientes conocimientos en lo que se me ofertaba para continuar mis estudios superiores. Disfruté muchísimo, como cualquier alumno, de todas las etapas educativas. Hacíamos bromas en el aula con o sin profesores, pero siempre con respeto, pues era un valor que se nos inculcaba tanto dentro del entorno familiar como en el escolar y, por tanto, su incumplimiento era seriamente sancionado. Me divertí mucho pero también tenía que estudiar bastante pues en esa época sólo aprobabas por tus méritos propios. No teníamos internet y el esfuerzo, para la búsqueda de información ante cualquier trabajo o documentación, era mucho mayor. Éramos conscientes de que la no superación de las pruebas, en el curso escolar suponía repetir curso. La mala actitud en el aula quedaba reflejaba en los boletines de notas que, normalmente, iba acompañada de un mal rendimiento, por lo que el alumno se veía obligado a repetir curso o a abandonar el sistema educativo. El BUP era un Bachillerato no obligatorio por lo que el alumnado que no lo superaba o lo abandonaba, normalmente se le recomendaba realizar los cursos de Formación Profesional, que estaba formado por dos etapas, uno básico, llamado FP1 y otro superior y más especializado que se llamaba FP2.

-       ¿Qué estudiaste y en qué universidad?

-       Estudié Filología Inglesa en la Universidad de La Laguna. También estudié tres cursos de francés en la Escuela de Idiomas de La Laguna, pero más como hobby.

-       ¿Siempre quisiste ser profesora o te hubiera gustado trabajar en otra cosa, ya que el idioma te abre otras puertas?

-       Estudié Filología porque efectivamente, me gustaban los idiomas y poder comunicarme con personas de otros países me parecía fascinante. En esa época no teníamos Internet ni los adelantos tecnológicos de los que disponemos actualmente. Por tanto, para poder comunicarme sólo podía hacerlo por correo o visitando el país de habla inglesa. El teléfono era muy caro para mantener conversaciones con personas de otros países.

Tenía claro que quería dedicarme a la enseñanza. Cuando empecé el BUP, mi primer interés estaba puesto en las matemáticas porque se me daban muy bien, pero, a medida que avanzaba y veía que el inglés era una materia que me serviría tanto para dedicarme a la enseñanza como para poder moverme por el mundo, cambié de idea.

-       ¿Cómo recuerdas tus oposiciones para ser profesora?

-       Cualquier oposición es una competición a la que te enfrentas con muchísimas personas que, como yo, están intentando conseguir una estabilidad en su trabajo. Por eso, tienes que estar muy bien preparada, tener confianza en ti misma y mucha tranquilidad pues los nervios, en esos momentos te pueden jugar una mala pasada. No fue fácil pues tuve que superar tres fases diferentes ante un tribunal que debe valorar que lo que has expuesto tanto oral como escrito, por supuesto en inglés, es lo correcto. Yo siempre he sido muy positiva y he tenido muy claro que, con esfuerzo, todo se consigue. Nunca he abandonado cuando algo me ha salido mal a la primera. Hay que seguir luchando por conseguir tu meta.

-       ¿Qué es lo que más te ha gustado durante tu época como docente? ¿Y lo que menos?

-           Hay muchas cosas que me han gustado, pero lo que más, puedo decir que fue haber compartido tantos ratos maravillosos con alumnado, profesorado y el resto de la comunidad educativa. Todo ha sido enriquecedor y me ha ayudado a irme formando como persona y como docente.

Empecé muy joven y estuve 35 años dentro de esta comunidad y cada día aprendía algo nuevo pues, lo que tiene esta profesión es que nunca sabes lo que va a ocurrir al día siguiente, pues la diversidad de alumnado es tan grande y sus intereses y preocupaciones son tan diversas que hacen que el papel del docente sea bastante difícil pero, a la vez, gratificante pues, te llena de gran satisfacción cuando descubres que tu aportación les ha servido para que vayan creciendo y madurando. Eso es lo maravilloso de esta profesión.

Otra faceta que me cautivó fue el teatro que inicié con alumnado de 1ºESO. Lograr que alumnado, sin apenas dominio del idioma, fuese capaz de representar unos pequeños fragmentos en un escenario, sentir su preocupación por hacerlo bien, ver su colaboración en la puesta en escena y mostrar respeto durante los ensayos, no lo olvidaré jamás.

También quiero mencionar las enternecedoras palabras de gratitud que he recibido de muchos alumnos, no sólo de aquellos que destacaban por sus buenas cualidades y capacidades sino también de aquellos que sin esas cualidades han sabido aprovechar mis clases y han aprendido a comportarse adecuadamente dentro de ellas, a pesar de sus limitaciones y dificultades. Todos ellos han dejado huella en mi trayectoria como docente.

Lo que menos me ha gustado ha sido, como dije antes, el alumnado irrespetuoso y los constantes cambios de leyes del sistema educativo que me he visto obligada a cumplir a lo largo de mi carrera profesional.

Afortunadamente, ese alumnado irrespetuoso es una minoría. Los que me conocieron, dentro del aula, sabían, desde mi primera clase, cuáles eran mis normas y que era absolutamente intolerante ante faltas de respeto y que haría uso de los recreos, si era necesario, como recordatorio de las mismas. Considero que, estas situaciones puntuales de mala conducta unido al mal uso del móvil y al excesivo tiempo dedicado a las redes sociales y a los videojuegos sin control, es lo que ha estado perjudicando enormemente a la población escolar. Ustedes, como alumnos, saben muy bien los problemas que hemos sufrido todos dentro del aula como consecuencia del mal uso de estos diminutos aparatos. Ahora parece que se van a prohibir en todos los centros de enseñanza. Espero que, con esta medida, se logre mejorar la atención y el trabajo diario dentro del aula. He ocupado diferentes cargos en centros de enseñanza y por ello, he tenido que vivir y resolver situaciones muy difíciles pero nada comparable con el daño que estos pequeños dispositivos ha estado causando a los adolescentes dentro y fuera de los centros educativos.

      Otra cosa que no me ha gustado ha sido los diferentes cambios de leyes del sistema educativo que me han tocado vivir y que han supuesto mucho desgaste físico y mental para el profesorado y nada beneficioso para el alumnado en cuanto a la adquisición de conocimientos y mejora de enseñanza se refiere.

-       Habrás tenido varías anécdotas durante tu vida docente, ¿nos podrías decir, una de ellas así, la que más recuerdes?

-       Anécdotas hay muchísimas. Me cuesta mucho recordar los nombres de todos mis alumnos y cuando tengo gemelos, pues ya se pueden imaginar el caos en mis clases y lo pendientes que están mis alumnos para ver si me equivoco o no. Era muy divertido. Ataques de risas que me han dado por situaciones graciosas. Una alumna me escribió una vez. "You are the beast" en lugar de "You are the best". Tuvimos fiesta para rato. Hay muchos recuerdos divertidos, algunas caídas inesperadas de alumnos de sus sillas por columpiarse en ella. Y no hablemos de las historias que se montaban para justificar el olvido de las tareas, cuando sus rostros los delataban al instante. Hubo muchas bromas y chistes respetuosos que nos divertían a todos. Yo he disfrutado mucho de mis clases y me he sentido muy orgullosa al ver que el alumnado, que tenía delante de mí, mejoraba día a día y mes a mes. Me hacía sentir bien y sé que ellos también se sentían bien viendo sus logros y progresos.

-       ¿En qué otros centros has impartido clase aparte de en el IES San Benito?

-       En muchos. Empecé mi carrera como docente en Gran Canaria. Una etapa nueva para mí pero vivida con mucha motivación e interés por aprender. Fueron muchas horas de formación y de dedicación pero que me sirvieron para dar un empuje a mi carrera. Luego pasé por Fuerteventura y La Gomera donde tuve la suerte de conocer profesores que se encontraban, como yo, lejos de su familia y amigos y juntos empezamos a trabajar proyectos con los alumnos haciéndolos partícipes de los mismos y de su proyección en la vida del centro. Y finalmente, llegué a Tenerife donde ya contaba con bastante preparación pero no por eso, dejé de buscar nuevas estrategias de enseñanza y así me uní a grupos de trabajo con otros profesores. En Tenerife estuve en cuatro centros diferentes, pues, en esos momentos, no era fácil conseguir una plaza fija en un instituto de La Laguna que era a lo que yo aspiraba. Como no quería quedarme en un centro del sur ni del norte de la isla, tuve que irme moviendo hasta lograr mi destino que, primero fue en el IES Anchieta, luego en IES Laguna y finalmente en el IES San Benito.

-       ¿Qué mensaje o enseñanza en especial has querido transmitir a tu alumnado durante tu tiempo como profesora?

-       Siempre le he dicho a mis alumnos que tienen que marcarse un objetivo en el que ellos, dentro de sus capacidades, se vean reflejados y esforzarse por conseguirlo. Ese esfuerzo vale la pena. Puede ser duro al principio pero el resultado puede ser grandioso. No hay que angustiarse por el fracaso, siempre hay que ver el lado positivo de las cosas y seguir adelante. Eso sí, con respeto siempre. Es un valor que me inculcaron desde pequeña y siempre he intentado que mis alumnos fueran respetuosos con todo lo que les rodea y les rodeará a lo largo de sus vidas. Que sean alegres y que se diviertan, pero siempre compaginándolo con una formación que es la que les puede ayudar en su futuro laboral y personal.

-       Tras tu jubilación, ¿qué piensas hacer con tu tiempo libre y crees que echarás de menos todos estos años de rutina dando clase?

-       La vida a veces te sorprende con cosas desagradables que tienes que sobrellevar y verlas con optimismo. Ahora mismo estoy en una etapa diferente en la que tengo que empezar a plantearme nuevos retos, hacer cosas diferentes que aún no he decidido, pero que seguro que van a ser divertidas y que me llenarán de vida y satisfacción, rodearme de mis buenas amistades y de mi familia y disfrutar lo más que pueda. Este tiempo puede ser valioso para ayudar a personas cercanas que me necesiten y conseguir llenar con otras actividades, ese hueco que me ha dejado la enseñanza.

       Yo creo que ningún docente puede olvidar jamás su paso por las aulas. Lo vivido dentro y fuera de esas cuatro paredes no se puede redactar en cuatro líneas. Son muchas anécdotas vividas y muchos amistades creadas con las que has compartido tantas experiencias y tantísimos momentos buenos que no se van a olvidar nunca. Por lo tanto, sí que voy a echar de menos esas rutinas, ese ambiente que rodea a toda la comunidad escolar pero, por otro lado, sé que voy a seguir contando con nuevas experiencias y con esas amistades que he conservado a lo largo de los años. Por eso, los nuevos cambios, si tengo buena salud, los recibiré con mucho optimismo.

-       ¿Quieres añadir algún comentario más a esta entrevista?

-       Sí. Me gustaría felicitar a Ana, coordinadora del proyecto "Periódico Pasillos" y profesora de Lengua Española y Literatura, por continuar con este proyecto, después de tantos años y agradecerle que me haya hecho partícipe de su periódico con esta entrevista, elaborada en colaboración con Jorge y Pablo, alumnos de Bachillerato. Ha sido una gran satisfacción permitirme plasmar en este periódico lo que ha supuesto para mí el paso por la enseñanza que, aunque a veces haya sido infravalorada, es un trabajo muy emocionante y que conlleva una gran responsabilidad. Somos el puente de acceso a muchas profesiones como médicos, ingenieros, arquitectos, artistas, electricistas y un largo etcétera. Sin el paso por nuestras aulas estas profesiones no se podrían realizar. Así que es un orgullo haber sido profesora y poder dejar mis comentarios en este periódico que, debido a profesorado comprometido y dedicado, lo hacen posible. Gracias.

Gracias a ti por todos tus años de dedicación a la enseñanza y por el cariño que nos has dado al alumnado.

Te deseamos que te vaya bien en esta nueva etapa.

Jorge Rosario Suárez

Pablo González Hernández

2º BACH A

3 comentarios:

  1. Enhorabuena, compi. Disfruta de tu jubilación😘Y fantástico trabajo el de nuestros alumnos👏👏

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  2. Felicidades a la profesora Nieves y al periódico por la entrevista!

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  3. Enhorabuena Nieves ahora disfrutar d tu nuevo tiempo me tienes para lo q quieras un abrazote enorme...

    Abr


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