Artículo realizado con las aportaciones Nauzet, Andrea, Kiray y Luis
(1º PMAR)

A continuación visitamos varios de los talleres donde trabajan los
asistentes al centro: el de informática, donde además mejoran su
lectura y escritura y estudian matemáticas; el de artesanía, donde
fabrican pulseras, pintan y decoran botellas, fabrican cabezudos...
Luego salimos al exterior, allí estuvimos hablando con Miguel, uno
de los monitores y con varios chicos y chicas que estaban trabajando
en el huerto y fue aquí cuando surgió la idea de pasar una mañana
con ellos y compartir las actividades que se realizan a lo largo de
una jornada.

Algunos chicos son verdaderos artistas realizando mosaicos, requiere
mucha paciencia, hay que cortar las piezas de azulejo y luego irlas
pegando para que vaya apareciendo el dibujo deseado. Uno de los
chicos nos mostró un coche realizado por él, estaba muy bien y es
lógico que se sintiera muy orgulloso. Nosotros intentamos forrar una
maceta de azulejos, pero no tuvimos paciencia para hacerlo, ya que el
pegamento de contacto tardaba mucho en secar.
A la hora del desayuno nos fuimos al salón de actos, allí hablamos
con algunos chicos y chicas y jugamos al billar unas interesantes
partidas.
Finalmente, compartimos una de sus actividades de los martes, la
batucada. Tocamos más de una hora siguiendo las indicaciones de los
ritmos que nos indicaba el profesor, tratando de armonizarnos con el
resto del grupo.
Nos gustó y emocionó mucho la experiencia. Nauzet y Kiray dicen
que los chicos/as que conocieron “ les abrieron los ojos porque en
el fondo todos somos iguales”, añadieron también “nos
emocionamos como uno de los chicos nos mostró lo bien que podían
hacer las cosas”. Alejandro y los monitores nos insistieron lo
importante que es para nuestro futuro aprovechar las oportunidades
que se nos ofrecen para estudiar y aprender. En este sentido nos ha
servido como modelo la pareja que se conoció en el centro y que van
a casarse el mes de mayo, como están luchando para ganarse la vida y
ser independientes, la discapacidad no es un obstáculo que los
pare. En este sentido Andrea dice “todos podemos intentar las
cosas, lo difícil se consigue y lo imposible se intenta”.
Queríamos darle las gracias a la Directora, a los monitores de los
talleres y a todos los chicos y chicas que conocimos: Alejandro,
Pili, Lucas, Carmelo, Mary y a todos los demás, por su excelente
acogida y por la oportunidad de compartir con ellos esta jornada.
Buscaremos la oportunidad para devolverles la visita en nuestro
centro.
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